La crisis geopolítica originada en Oriente Medio ha provocado un estado de alerta en los sectores de aerolíneas, viajes y casinos, debido al fuerte impacto generado por la combinación de tipos de cambio elevados y el aumento de los precios del petróleo.
Un triple choque para el sector del ocio y transporte
El mercado se enfrenta a una situación crítica donde la guerra en Oriente Medio ha desencadenado una reacción en cadena: la escalada de los precios del combustible y el alza del tipo de cambio. Este “triple choque” está golpeando severamente la rentabilidad de las empresas vinculadas al turismo y el entretenimiento.
En el caso de las aerolíneas, la vulnerabilidad es extrema ya que el costo del combustible representa entre el 20% y el 30% de sus gastos totales. Con el precio del combustible para aviones acercándose a los 200 dólares por barril, la estructura de beneficios se ve comprometida. el aumento de los costos operativos suele derivar en un incremento de los precios de los boletos y, consecuentemente, en una disminución de la demanda.
Presión cambiaria y medidas de emergencia
A este escenario se suma la presión del mercado de divisas. Dado que los costos de arrendamiento de aeronaves, el mantenimiento y el combustible se liquidan en dólares, el hecho de que el tipo de cambio se acerque a los 1,500 wones por dólar ha provocado que todos los costos operativos aumenten simultáneamente.
Esta situación ha llevado a que Asiana Airlines se convierta en la primera gran aerolínea en declarar un estado de gestión de emergencia, reflejando la gravedad de la crisis que atraviesa la industria.
Asimismo, existen proyecciones para escenarios de ataques en el territorio de Oriente Medio hacia 2026 que estiman un techo en el tipo de cambio de 1,480 wones y una posible venta neta de extranjeros en el KOSPI de hasta 8 billones de wones.
