Pakistán enfrenta crisis energética: presiones del FMI y tensiones geopolíticas impactan el precio del combustible
El gobierno de Pakistán ha defendido los recientes incrementos en los precios del combustible ante la Asamblea Nacional, en un contexto de crisis energética que ha obligado tanto al gobierno central como a las provincias a implementar diversas medidas de respuesta.
Esta situación se ve intensificada por las exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo que ha solicitado a Pakistán eliminar las distorsiones en los precios del combustible debido a las presiones generadas por los subsidios. En relación con sus compromisos financieros, el 27 de marzo de 2026, el personal del FMI y las autoridades pakistaníes alcanzaron un acuerdo a nivel de personal sobre la tercera revisión del Servicio Ampliado del Fondo (EFF) y la segunda revisión del Servicio de Resiliencia y Sostenibilidad (RSF).
El escenario geopolítico actual es un factor determinante en la volatilidad de los costos. Se ha indicado que los precios de la gasolina podrían reducirse una vez que la crisis entre Irán y Estados Unidos se normalice. Debido a las contingencias derivadas del conflicto en Irán, Pakistán ha manifestado su intención de buscar flexibilidad en el programa acordado con el FMI.
El impacto de estas alzas en el costo de vida ha provocado diversas reacciones en la sociedad, incluyendo mensajes públicos de figuras como Sajal ante el encarecimiento del combustible.
