Físicos de Estados Unidos y Alemania han revelado que las peculiares propiedades de los cristales de tiempo discretos podrían utilizarse para detectar oscilaciones de campos magnéticos extremadamente sutiles.
La investigación, publicada recientemente, demuestra que estos cristales de tiempo presentan una “rigidez” notable, manteniendo su frecuencia de oscilación incluso cuando son perturbados. Además, adquieren su propia frecuencia y vibran de acuerdo a ella, en lugar de responder únicamente a la frecuencia de la señal que los impulsa.
Esta característica única convierte a los cristales de tiempo discretos en sensores potenciales para detectar oscilaciones magnéticas débiles, abriendo nuevas posibilidades en el campo de la detección de campos magnéticos de baja intensidad.
