Buenos Aires. La ex presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, permanecerá hospitalizada durante las fiestas de fin de año en el Sanatorio Otamendi, donde ya pasó la Noche Buena y la Navidad. Su ingreso se debe a complicaciones postoperatorias tras una cirugía por apendicitis y peritonitis.
Según el último informe médico, la recuperación de la ex mandataria, de 72 años y actualmente bajo prisión domiciliaria, está siendo más lenta de lo previsto, lo que ha generado preocupación en su entorno político y entre sus seguidores.
Tras la intervención quirúrgica de urgencia realizada el pasado sábado, Fernández de Kirchner está recibiendo tratamiento antibiótico. Además, se le diagnosticó un íleo intestinal, una parálisis de los intestinos, lo que requiere que continúe hospitalizada.
En las últimas horas, un video viralizado en redes sociales ha cuestionado la actuación del sistema judicial en relación con la salud de la ex presidenta, sugiriendo que una posible demora en la autorización para su traslado al hospital pudo haber agravado su condición médica.
De acuerdo con lo reportado, Fernández de Kirchner comenzó a experimentar fuertes dolores abdominales el viernes 19, lo que llevó a sus médicos a sospechar de una apendicitis. Sin embargo, el tribunal a cargo de su caso no autorizó su traslado a un centro asistencial hasta el día siguiente, el 20.
Esta demora, según el video, habría permitido que la apendicitis evolucionara a una peritonitis, lo que finalmente requirió una intervención quirúrgica urgente. El material denuncia una “judicialización del cuerpo” y un presunto silencio mediático sobre la gravedad de la situación.
