Ota Klempíř bajo fuego: suspenden el proyecto ‘Biblioteca Checa’ y desatan la indignación en el sector cultural
El Ministro de Cultura, Ota Klempíř, integrante del partido Motoristy, se encuentra en el centro de una fuerte polémica tras confirmarse que el proyecto Česká knihovna (Biblioteca Checa) no se llevará a cabo este año. Esta decisión ha provocado una ola de críticas provenientes de bibliotecas, editoriales, escritores y figuras políticas, incluido su predecesor, Martin Baxa del partido ODS.

El programa, que ha operado con éxito durante casi tres décadas, es considerado por los profesionales del sector como uno de los mecanismos más eficaces para apoyar la literatura checa. Su objetivo principal era permitir que las bibliotecas públicas adquirieran títulos nacionales no comerciales que, de otro modo, serían inasequibles para sus presupuestos, tales como obras de literatura artística, libros ilustrados para niños y jóvenes, y diversas publicaciones científicas.
El funcionamiento del proyecto se basaba en una comisión de expertos nombrada por el ministerio, la cual seleccionaba obras de autores minoritarios o libros de pequeñas editoriales con distribución limitada para evitar que quedaran en el olvido. El año pasado, 606 bibliotecas —incluyendo 19 pertenecientes a universidades— participaron en la iniciativa. Cada una pudo adquirir libros por un valor aproximado de 7,000 coronas, sumando un total de casi 18,000 publicaciones por un coste de 4.7 millones de coronas, las cuales eran compradas por el ministerio y posteriormente entregadas a los centros bibliotecarios.
La justificación oficial para la ausencia del proyecto este año es el provizorio presupuestario que estuvo vigente desde el inicio del año hasta el 20 de marzo, lo que impidió lanzar la convocatoria en los plazos habituales. Sin embargo, sectores del ámbito cultural denuncian que esta decisión refleja una falta de interés del gobierno hacia la cultura, llegando algunos a calificar la gestión de Klempíř como un acto de «incompetencia» y «culturismo aficionado». Ante este escenario, han surgido cuestionamientos públicos sobre cuándo intervendrá el primer ministro Babiš para frenar lo que algunos describen como una voluntad de destruir programas exitosos.
Por su parte, Barbora Šťastná, portavoz del Ministerio de Cultura, ha aclarado que el proyecto no ha sido cancelado, sino «interrumpido». Asimismo, señaló que el ministerio no se opone a retomar la iniciativa el próximo año, siempre y cuando las condiciones presupuestarias lo permitan.
