En el pasado, la izquierda latinoamericana consideraba a Cuba como un referente político. Sin embargo, actualmente los líderes de la región, de diferentes espectros ideológicos, muestran reticencia a brindar apoyo a Cuba, en un contexto de creciente presión por parte de la administración Trump.
La situación ha generado un cambio notable en la postura de varios países de la región hacia la isla caribeña.
Según fuentes recientes, Cuba ha confirmado la realización de conversaciones con funcionarios estadounidenses en medio de esta presión.
Un funcionario cubano declaró que un cambio en el sistema político de La Habana no está en discusión.
