¿Qué deben saber los padres sobre la piel de los niños al reanudarse los deportes al aire libre?
Con el inicio de los deportes de primavera, los niños de repente pasan más tiempo al aire libre, a menudo durante horas. Entre la exposición al sol, el sudor y el equipo compartido, esta temporada puede ser dura para la piel joven si los padres no prestan atención.
Una de las mayores preocupaciones es la protección solar. El sol de primavera puede ser tan dañino como el del verano, incluso en días más frescos o nublados. Los niños y adolescentes deben usar un protector solar de amplio espectro y volver a aplicarlo durante prácticas o juegos prolongados, especialmente si están sudando mucho. Las quemaduras solares en la infancia aumentan significativamente el riesgo de cáncer de piel más adelante en la vida, por lo que es importante establecer buenos hábitos de protección solar desde temprana edad.
El sudor y la fricción son otro problema común a medida que aumentan los niveles de actividad. Los uniformes ajustados, las protecciones y los cascos pueden atrapar la humedad contra la piel, lo que provoca sarpullido por calor, irritación o infecciones fúngicas. Ducharse poco después de la práctica, cambiarse la ropa húmeda y mantener el equipo limpio puede ayudar mucho a prevenir estos problemas. Si un sarpullido pica, se extiende o no mejora, vale la pena que lo revisen.
Para los adolescentes, los deportes de primavera también pueden empeorar el acné. El sudor, los cascos, las correas de barbilla y tocarse constantemente la cara pueden obstruir los poros y provocar brotes. La limpieza suave después de las prácticas y los juegos ayuda, y los productos para el acné deben ser no comedogénicos para que no bloqueen aún más los poros. Los padres deben recordar a los adolescentes que no se exfolien agresivamente, ya que esto en realidad puede empeorar el acné.
La primavera también es un buen momento para vigilar las manchas nuevas o cambiantes en la piel, especialmente cuando los niños comienzan a usar pantalones cortos y mangas cortas nuevamente. Si algo se ve diferente o no sana, una revisión rápida puede brindar tranquilidad.
En resumen, los deportes de primavera son excelentes para la salud de los niños, pero la piel también necesita atención. Con protector solar, buena higiene y un poco de conciencia, los padres pueden ayudar a sus hijos a mantenerse cómodos, seguros y protegidos durante toda la temporada.
La Dra. Emily Delaney es dermatóloga certificada por la junta en Four Bridges Dermatology & Coasmetics y miembro de la Chattanooga-Hamilton County Medical Society.
