Los cambios en los planes de estudio universitarios parecen estar orientados a dirigir a los estudiantes hacia puestos de trabajo que los funcionarios estatales necesitan o desean cubrir, en lugar de priorizar otros enfoques formativos.
Esta dinámica se enmarca en la estructura legal de los Estados Unidos, donde la ley federal prohíbe que el Departamento de Educación especifique los estándares y el currículo, delegando dicha autoridad a los estados y a los distritos locales.
En este contexto, se han reportado acciones por parte de funcionarios de educación estatal, designados por un gobernador republicano, para eliminar contenidos específicos de los cursos. Por otro lado, se destaca que los cursos de Colocación Avanzada (A.P.) representan una herramienta para que los estudiantes de secundaria obtengan créditos y adelanten materias en la universidad.
