Daniela Katzenberger, conocida personalidad de la televisión, ha compartido detalles sobre su transformación física y una reciente cirugía de busto en su nuevo libro, “Katze goes Muskelkater” (Gato va a Dolor Muscular). La estrella de reality TV perdió doce kilos a través del deporte y un cambio en su alimentación, lo que la hizo sentirse orgullosa, pero también generó un problema: su busto ya no era proporcional a su cuerpo.
En su libro, Katzenberger relata que, tras dos aumentos de busto previos, su talla de sujetador había llegado a una F. Sin embargo, con la pérdida de peso, su busto se veía desproporcionado. “Mis pechos eran de repente más grandes que mi cabeza”, escribe Katzenberger.
Inicialmente, Katzenberger se resistió a una tercera operación, pero finalmente decidió someterse a una reducción de busto. “Pero al final, no solo la apariencia me molestaba. También era un trabajo duro tener que soportar 500 gramos en cada pecho día y noche”, explicó. La incomodidad física, que incluía dolores de cabeza, cuello y espalda, la llevaron a optar por implantes de 300 gramos en cada pecho. “Me he reducido casi a la mitad en la parte superior del cuerpo y estoy muy feliz con eso”, afirma. Ahora puede comprar camisetas de talla S y ya no necesita pedir prestadas prendas a su esposo, Lucas Cordalis, o a su madre, Iris.
En una entrevista, Katzenberger también compartió que sus nuevos pechos le evocan una sensación de “viaje en el tiempo”, recordándole el tamaño y la forma que tenía en su juventud. La reducción y la remodelación fueron, según ella, la decisión correcta.
Además de abordar el tema de su busto, el libro “Katze goes Muskelkater – Pfoten hoch, raus aus dem Körbchen! Mein Krafttraining für dich” (Gato va a Dolor Muscular – ¡Patas arriba, sal del caparazón! Mi entrenamiento de fuerza para ti) también se centra en el deporte y la nutrición. Katzenberger describe su experiencia con su entrenador personal, Tobias Wendeler, y cómo el deporte y una alimentación saludable han transformado su vida tanto física como mentalmente. También relata los desafíos que enfrentó durante su preparación para las competiciones de culturismo, que pusieron a prueba su relación con su esposo, Lucas.
A pesar de las dificultades, Katzenberger se siente mejor que nunca con su cuerpo y comparte consejos sobre entrenamiento, nutrición y motivación en su libro. “Nunca he estado tan contenta con mi cuerpo como ahora”, concluye.
