Marie Horáková, quien cautivó a varias generaciones en el rol de la princesa Růženka en el cuento Jak se budí princezny, dejó una huella imborrable gracias a una imagen que proyectaba fragilidad, dulzura y una apariencia casi intocable.
A pesar de que en su momento muchos anticipaban que la actriz tendría una trayectoria profesional destacada en el mundo de la actuación, su vida tomó un rumbo completamente distinto al esperado.
Lejos de la delicadeza de su personaje más icónico, la trayectoria de Horáková dio un giro sorprendente: cambió su nombre y se integró a la escena musical formando parte de una banda de punk.
