En una era dominada por la inteligencia artificial y los titulares sensacionalistas, siento una determinación aún mayor de promover activamente el cine y el séptimo arte. ¡En persona! ¡En eventos en vivo!
Esta convicción surge de la necesidad de reconectar con la experiencia cinematográfica en su forma más pura, lejos de los algoritmos y las estrategias de clics. Se trata de defender la magia del cine, la emoción de compartir una sala oscura con otros amantes del cine y la importancia de apoyar a los creadores que dan vida a historias cautivadoras.
La pasión por el cine, en definitiva, sigue viva y merece ser celebrada.
