Un nuevo estudio sugiere que la forma más sencilla de dejar de tomar antidepresivos es reducir gradualmente la dosis durante un período prolongado, en lugar de hacerlo de forma abrupta. La investigación, realizada en Suecia, encontró que este enfoque minimiza los síntomas de abstinencia y mejora las posibilidades de éxito.
El estudio se basó en datos de más de 150.000 pacientes que habían estado tomando antidepresivos durante al menos un año. Los resultados mostraron que aquellos que redujeron su dosis lentamente, a lo largo de varios meses, experimentaron menos efectos secundarios y tuvieron una mayor probabilidad de suspender completamente el medicamento.
Los síntomas de abstinencia de los antidepresivos pueden incluir ansiedad, insomnio, irritabilidad y síntomas similares a la gripe. Reducir gradualmente la dosis permite que el cuerpo se adapte a la disminución de la medicación, lo que puede ayudar a mitigar estos efectos.
Es importante destacar que cualquier decisión de suspender o modificar la dosis de un antidepresivo debe tomarse en consulta con un médico. Un profesional de la salud puede ayudar a desarrollar un plan de reducción gradual adecuado para cada paciente, teniendo en cuenta su historial médico y las características específicas del antidepresivo que está tomando.
