Mantener la mente activa a través de diversas actividades podría ser clave para retrasar la aparición de la demencia, según revelan recientes investigaciones. Estudios provenientes de diversas fuentes, incluyendo The Australian, The Guardian, Live Science, New Scientist y Fox News, sugieren que tanto la estimulación intelectual como el ejercicio cognitivo pueden tener un impacto significativo en la salud cerebral.
Un estudio publicado por The Australian indica que actividades como la lectura y la visita a museos podrían retrasar la demencia hasta por cinco años. Por otro lado, investigaciones de The Guardian señalan que la lectura y la escritura pueden reducir el riesgo de demencia en casi un 40%.
No todos los ejercicios mentales son iguales. Live Science informa que solo ciertos tipos de entrenamiento cerebral demuestran ser efectivos para reducir el riesgo de demencia, según un amplio ensayo clínico. New Scientist añade que el entrenamiento cognitivo específico tiene un “efecto asombroso” en la reducción del riesgo, mientras que Fox News destaca que sesiones de entrenamiento cerebral a largo plazo también han demostrado ser beneficiosas.
Estos hallazgos sugieren que adoptar un estilo de vida que incluya actividades intelectualmente estimulantes y ejercicios cognitivos podría ser una estrategia preventiva importante para mantener la salud cerebral a medida que envejecemos.
