La policía de Sherman, Texas, recibió un llamado inusual el lunes: una dentista estaba atendiendo a pacientes bajo la influencia del alcohol. Al llegar al consultorio, los agentes confirmaron que Kelly Buck presentaba signos evidentes de intoxicación mientras realizaba un procedimiento a un niño. La dentista no superó la prueba de sobriedad y ya había atendido a un paciente antes de la llegada de las autoridades.
La dentista de 36 años trabajaba temporalmente en el consultorio a través de la plataforma Cloud Dentistry, que conecta a médicos con establecimientos. Una asistente dental notó rápidamente que Kelly Buck “no parecía estar bien” y lo informó a la encargada, quien le pidió explicaciones. Aunque Buck aseguró que se encontraba “perfectamente bien”, la encargada prefirió alertar a la policía, según informa KXII.
Niega las acusaciones
“Este caso es muy grave, tanto para el paciente como para todo el equipo médico. Estamos agradecidos de haber sido alertados y de haber podido evitar que esta peligrosa situación continuara”, declaró el teniente Sam Boyle. “Estamos profundamente entristecidos y preocupados por esta situación, y tememos que pueda haber afectado a un paciente”, añadió el consultorio dental Pediatric Dentistry, que agradeció a los padres del niño por su cooperación.
Kelly Buck fue detenida en la cárcel del condado de Grayson y posteriormente pagó una fianza de 10.000 dólares. Se le tomó una muestra de sangre. La dentista, quien había perdido su licencia en 2016, niega las acusaciones: “La Sra. Buck no es culpable de los cargos presentados. Se toma muy en serio el cuidado de sus pacientes y espera que los resultados de las pruebas de sangre demuestren que no había drogas ni alcohol en su organismo”, afirmó su abogado. Cloud Dentistry ha suspendido la cuenta de la profesional. La investigación continúa.
