La depresión estacional, también conocida como trastorno afectivo estacional (TAE), tiende a alcanzar su punto máximo en febrero. Según informes recientes, las mujeres son más propensas a verse afectadas que los hombres, aunque en estos últimos a menudo no se diagnostica.
Los datos indican que casi la mitad de las mujeres (alrededor del 48%) reportan experimentar síntomas de depresión estacional, en comparación con un 28% de los hombres. Esta disparidad sugiere que es crucial prestar atención a la salud mental de ambos géneros, pero especialmente a la de las mujeres durante los meses de invierno.
Es importante recordar que la depresión estacional es un trastorno tratable y buscar ayuda profesional puede mejorar significativamente la calidad de vida de quienes la padecen.
