La depresión a mediana edad y la fragilidad en adultos mayores podrían aumentar significativamente el riesgo de desarrollar demencia, según investigaciones recientes. Un estudio publicado por The Hindu revela que la combinación de fragilidad y depresión en personas mayores podría ser responsable de hasta el 17% de los casos de demencia.
Además, un análisis publicado por theweek.in identifica seis síntomas de depresión que, si se presentan en la mediana edad, podrían incrementar el riesgo de demencia en casi un 50%. Estos hallazgos subrayan la importancia de abordar la salud mental y física a lo largo de la vida para prevenir el deterioro cognitivo.
Investigadores también han identificado cambios en la personalidad en la mediana edad que podrían ser señales tempranas de demencia, según informa MSN. Estos cambios, a menudo sutiles, merecen atención y evaluación médica.
Baptist Health destaca la importancia de la detección temprana y el manejo de la depresión y la fragilidad como estrategias clave para reducir el riesgo de demencia. La atención integral a la salud, que incluya el bienestar emocional y físico, es fundamental para mantener la función cognitiva a medida que envejecemos.
