El Slavia de Praga y el Sparta de Praga empataron en un emocionante partido de la Segunda Liga Checa, con un marcador final de 2-2. El encuentro, disputado en el estadio Eden ante 8426 espectadores, estuvo marcado por la juventud de ambos equipos y las polémicas decisiones arbitrales.
El Sparta tomó la delantera en el minuto 10 gracias a un gol de su capitán, Tomáš Schánělec. El Slavia respondió en el minuto 23 con un gol de Eliáš Piták. Sin embargo, Schánělec volvió a adelantar al Sparta poco después del descanso.
La tensión aumentó en los minutos finales, culminando con la expulsión del defensor del Sparta, Sebastian Pech, en el minuto 87 por una dura entrada sobre Adam Rajnoh. La acción provocó un altercado entre los jugadores, con Marek Naskok recibiendo una tarjeta amarilla.
Finalmente, el Slavia logró empatar en el quinto minuto de la prórroga con un gol de Youssoupha Mbodji, cuyo disparo fue desviado por Ferdinand Říha.
El entrenador del Sparta B, Luboš Loučka, criticó duramente la actuación del árbitro, especialmente la prolongada prórroga de once minutos, alegando que su equipo no había estado retrasando el juego. Por su parte, el entrenador del Slavia B, Jan Jelínek, se mostró satisfecho con la reacción de sus jugadores y destacó la importancia del partido para su desarrollo.
El partido contó con la participación de jóvenes talentos como Matouš Srb y Abel Cedergren, de 16 años, por parte del Slavia, y Sebastian Pech, Maxim Kotíšek, Hugo Sochůrek y Lewis Azaka, de 17 años, por parte del Sparta.


