Descentralización fiscal: Gobiernos locales asumen el control de proyectos con respaldo financiero
En un movimiento orientado a fortalecer la autonomía regional, se ha transferido la capacidad de decisión y la discrecionalidad sobre la ejecución de proyectos a los gobiernos locales. Para asegurar la viabilidad de esta transición, el gobierno central compensará a las entidades locales con un fondo de 5,8 billones de wones, recursos que han sido generados mediante el incremento del impuesto al consumo local.
Este esquema de financiamiento garantiza que 80 proyectos específicos mantengan su respaldo económico durante un periodo de cinco años, permitiendo una gestión más directa y adaptada a las necesidades de cada territorio.
Esta medida se alinea con la estrategia gubernamental de reformar la estructura fiscal del país. El objetivo es mejorar la proporción actual entre los impuestos nacionales y los locales, que se sitúa en 7,5 frente a 2,5, para alcanzar una relación de 7 a 3. Para lograr este equilibrio, se contempla el aumento de la tasa del impuesto al consumo local, la cual se encuentra actualmente en el 25,3%.
El impuesto al consumo local, implementado desde 2010 y basado en el impuesto al valor agregado, tiene como propósito fundamental expandir los recursos autónomos de las finanzas locales. A través de este mecanismo, se busca crear un ciclo virtuoso donde la activación de la economía regional, impulsada por el gasto público local, se traduzca directamente en un aumento de los ingresos para las propias administraciones municipales y provinciales.
