Teherán, Irán – Informes de prensa iraníes revelan un marcado descenso en la moral de las fuerzas militares y de seguridad del país, acompañado de un aumento significativo en los casos de deserción.
Según el periódico «Iran International», aproximadamente 350 efectivos han desertado de sus puestos en una base ubicada en Teherán.
Los informes indican que la tasa de deserción o ausencia del servicio en algunas unidades alcanza cerca del 90 por ciento.
En un intento por paliar la escasez de personal, se ha informado que la Guardia Revolucionaria Islámica ha recurrido a la convocatoria de jubilados para que regresen al servicio activo, además de intentar reclutar a algunos prisioneros a cambio de promesas de indulto y cooperación con las fuerzas de seguridad.
En cuanto a la fuerza aérea, los informes señalan una disminución en la moral y la preparación operativa. Se dice que varios pilotos, especialmente después de la pérdida de un avión Yak-130 durante un enfrentamiento con un caza israelí F-35, muestran menos disposición a llevar a cabo misiones de combate o enfrentarse a las fuerzas aéreas israelíes y estadounidenses.
