La detección de defectos en la soldadura MIG (Metal Inert Gas) se está volviendo más precisa y eficiente gracias a la combinación de la detección acústica y la inteligencia artificial (IA). Esta innovadora aproximación promete mejorar significativamente la calidad y la fiabilidad de los procesos de fabricación.
Según informa The Fabricator, el sistema utiliza sensores acústicos para capturar los sonidos emitidos durante la soldadura. Estos datos son luego analizados por algoritmos de IA que pueden identificar patrones sutiles que indican la presencia de defectos, como porosidad, falta de fusión o grietas. La detección temprana de estos problemas permite a los operadores tomar medidas correctivas inmediatas, reduciendo el desperdicio de materiales y los costosos retrabajos.
La ventaja clave de este enfoque reside en su capacidad para detectar defectos en tiempo real, directamente en la línea de producción. Esto contrasta con los métodos de inspección tradicionales, que a menudo son destructivos, requieren más tiempo y pueden identificar problemas solo después de que la soldadura se ha completado. La implementación de la detección acústica e IA podría optimizar los procesos de soldadura, garantizando estándares de calidad más altos y una mayor eficiencia en la fabricación.
