La evitación de chequeos rutinarios o preventivos puede deteriorar la salud de los pacientes y, en última instancia, generar mayores costos de tratamiento, tanto para los pacientes como para las aseguradoras y los contribuyentes que subvencionan gran parte de la atención médica en Estados Unidos, según la Dra. Catherine Ettman, profesora asistente del Departamento de Política y Gestión de la Salud de la Bloomberg School.
De acuerdo con los autores del estudio, recientes desarrollos políticos, como los recortes a la cobertura de salud en la Ley de Presupuesto de 2025, podrían exacerbar la deuda médica, el aplazamiento de tratamientos y sus consecuencias económicas. “Es crucial tomar medidas contra la creciente deuda médica para mitigar los efectos en la salud y la economía derivados del retraso en la atención”, enfatizó Kyle Moon, autor principal y estudiante de doctorado en el Departamento de Salud Mental de la Bloomberg School.
Los autores señalan que el estudio presenta varias limitaciones. Las autoevaluaciones utilizadas para medir la carga financiera en el ámbito de la salud podrían no reflejar completamente la deuda médica total. Asimismo, los datos sobre el monto de la deuda y los tratamientos pospuestos, también basados en autoevaluaciones, podrían verse afectados por imprecisiones en la memoria.
