La UNESCO celebra una nueva conmemoración que pone de relieve el rico patrimonio lingüístico y cultural de los pueblos de habla túrquica, reafirmando su compromiso con el multilingüismo y la diversidad cultural.
Un hito en la lingüística
El 15 de diciembre fue elegido como fecha conmemorativa en recuerdo de un momento crucial en la investigación lingüística. En ese día de 1893, el lingüista danés Vilhelm Thomsen anunció la descifración del alfabeto de las inscripciones de Orkhon, algunos de los registros escritos más antiguos de la familia de lenguas túrquicas.
Este avance permitió una comprensión más profunda de una tradición lingüística que hoy conecta a decenas de comunidades en toda Eurasia.
Una familia de lenguas global
Las lenguas túrquicas –incluyendo el azerbaiyano, el kazajo, el kirguís, el turco, el turcomano y el uzbeko– son habladas por más de 200 millones de personas en una extensión aproximada de 12 millones de kilómetros cuadrados.
La UNESCO destaca que estas lenguas poseen un valioso legado escrito, fuertes tradiciones orales y diversas prácticas culturales compartidas por numerosos Estados miembros.
La proclamación de este nuevo Día fue resultado de una solicitud conjunta de Azerbaiyán, Kazajistán, Kirguistán, Türkiye y Uzbekistán, y contó con el apoyo de 21 Estados miembros, lo que refleja un amplio reconocimiento del valor de la diversidad lingüística.
Fortalecimiento de la cooperación
La UNESCO señala que la observancia anual se alinea con la agenda de multilingüismo de la ONU, establecida en la resolución 71/328 de la Asamblea General.
Al dedicar un día a la familia de lenguas túrquicas, la agencia busca fomentar la cooperación lingüística, el intercambio cultural y el diálogo entre civilizaciones.
Se planean actividades de sensibilización, investigación académica y programas para salvaguardar las lenguas y tradiciones orales túrquicas.
Celebración anual
La jornada se conmemorará con exposiciones, conferencias, eventos literarios y representaciones artísticas diseñadas para mostrar la profundidad histórica y la vitalidad contemporánea de las lenguas túrquicas.
La UNESCO considera que esta conmemoración es una oportunidad para honrar la diversidad lingüística como parte del patrimonio común de la humanidad y para fortalecer los esfuerzos internacionales destinados a proteger las lenguas como vehículos esenciales de identidad, conocimiento y expresión cultural.
