Un nuevo estudio revela una conexión inesperada entre los niveles bajos de oxígeno y la posible innovación en el tratamiento de la diabetes. Investigadores han descubierto que la diabetes es menos común en personas que viven a grandes altitudes, donde la concentración de oxígeno es menor que al nivel del mar.
Según un informe publicado en la revista Cell Metabolism, en condiciones de baja concentración de oxígeno, como las que se encuentran en las montañas, los glóbulos rojos pueden alterar su metabolismo para absorber el azúcar de la sangre, actuando como una especie de “esponja de glucosa”.
En altitudes elevadas, esta capacidad de transportar más glucosa proporciona a los glóbulos rojos energía adicional para suministrar oxígeno de manera más eficiente a todo el cuerpo, y además, presenta el beneficio adicional de reducir los niveles de azúcar en sangre. Experimentos previos demostraron que ratones expuestos a aire con bajo nivel de oxígeno presentaban niveles de glucosa significativamente más bajos de lo normal, consumiendo la glucosa rápidamente después de alimentarse, lo que disminuye la probabilidad de desarrollar diabetes.
La autora del estudio, Yolanda Matteos, del Instituto Gladstone de San Francisco, comentó: “Cuando alimentábamos a estos ratones con azúcar, este desaparecía casi inmediatamente de su sangre”. El equipo de investigación finalmente identificó a los glóbulos rojos como un “sumidero de glucosa”, término que describe cualquier entidad que absorbe y utiliza un exceso de glucosa de la sangre.
En condiciones de baja concentración de oxígeno, los ratones no solo producían un número significativamente mayor de glóbulos rojos, sino que cada célula consumía más glucosa en comparación con los niveles normales de oxígeno.
Los investigadores también probaron un fármaco llamado HypoxyStat, que simula los efectos del aire de baja concentración de oxígeno al unir la hemoglobina en los glóbulos rojos al oxígeno de forma más estrecha, impidiendo que llegue a los tejidos. Según afirman, este fármaco revirtió por completo la hiperglucemia en ratones diabéticos, demostrando ser más eficaz que los medicamentos existentes.
Isha Jain, coautora del estudio del Instituto Gladstone, señaló que esta investigación podría abrir nuevas vías para el desarrollo de tratamientos más efectivos contra la diabetes.
