El vicepresidente Geraldo Alckmin (PSB) declaró este miércoles 18 de marzo de 2026 que no prevé una huelga de camioneros, afirmando que el gobierno ya ha tomado las medidas necesarias para mitigar el impacto del aumento del precio del petróleo en el diésel y garantizar el suministro. La postura oficial del gobierno responsabiliza a la venta de BR Distribuidora y de refinerías por la pérdida de instrumentos estatales para regular los precios.
“Espero que no ocurra, porque no tiene mucho sentido. El gobierno ya se anticipó y tomó medidas”, afirmó Alckmin a periodistas durante el 80º aniversario del exministro y precandidato a diputado federal, José Dirceu (PT), en Brasilia.
Grupos que representan a camioneros de diversas regiones de Brasil se han reunido para definir la fecha de una huelga nacional en respuesta al aumento de los precios de los combustibles.
El vicepresidente enumeró las acciones adoptadas: la eliminación de las alícuotas de PIS y Cofins sobre el diésel y la creación de un subsidio temporal para productores e importadores. Según explicó, estas medidas buscan contener el riesgo de desabastecimiento y amortiguar el impacto en el precio final para el consumidor. El paquete de medidas del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva (PT) para estabilizar el precio del diésel tendrá un costo de 30 mil millones de reales.
Durante el evento, aliados del gobierno debatieron la crisis de los combustibles y los próximos pasos electorales. Miembros del PT manifestaron que el partido pretende proponer la creación de una nueva empresa estatal de distribución de combustibles, una iniciativa que figura en el plan de gobierno de Lula para una posible cuarta gestión.
Esta propuesta se presentaría como una alternativa para sortear la cláusula de no competencia que impide a Petrobras volver a operar en el mercado minorista hasta 2029, una condición establecida tras la privatización de BR Distribuidora durante el gobierno de Jair Bolsonaro (PL).
El sector, sin embargo, considera que estas declaraciones forman parte de una estrategia electoral. Para retomar las operaciones antes de lo previsto, sería necesario renegociar el contrato con Vibra o buscar alternativas legales.
El PT ya está promoviendo en el Congreso la creación de un frente parlamentario para la reestatización de la antigua BR Distribuidora, ahora conocida como Vibra Energía. El líder del gobierno en la Cámara de Diputados, Pedro Uczai (PT-SC), es el principal impulsor de esta iniciativa y defiende que el combustible debe ser tratado como un interés nacional, no como una mercancía sujeta a la especulación.
Zeca Dirceu (PT-PR), diputado e hijo del exministro, ya había anticipado esta vía en octubre de 2025: “O Petrobras creará una nueva distribuidora, o Brasil creará una nueva estatal para cuidar esta parte importante del proceso de crecimiento del país, o encontraremos medios jurídicos para reestatizar.”
