La dieta hCG se ha popularizado al prometer resultados drásticos en poco tiempo, basándose en el uso de una hormona del embarazo y una ingesta calórica extremadamente baja. Sin embargo, diversos expertos advierten que, detrás de la promesa de un «reinicio metabólico», se encuentra en realidad una dieta relámpago muy estricta.
Riesgos y efectos secundarios
Según el internista y médico nutricionista Dr. Matthias Riedl, del Medicum Hamburg, este régimen puede perjudicar al organismo más que beneficiarlo. La dieta limita la ingesta a solo entre 500 y 800 calorías diarias, una cifra significativamente inferior a las 1.800 o 2.000 calorías que requieren las mujeres en promedio.

Los especialistas alertan sobre diversas consecuencias negativas y efectos secundarios asociados a esta práctica, entre los que se incluyen:
- Dolores de cabeza, agotamiento y problemas de concentración.
- Cambios de humor o estados depresivos.
- Problemas circulatorios y riesgo de coágulos sanguíneos.
Impacto a largo plazo en la salud
La restricción calórica extrema puede derivar en problemas más graves a largo plazo, tales como la deficiencia de nutrientes, la pérdida de masa muscular y alteraciones hormonales. Algunas señales típicas de estos efectos son la fatiga constante, sensación de frío persistente o la ausencia de la menstruación.
En conclusión, los expertos advierten que este trend de adelgazamiento puede provocar el efecto yo-yo y riesgos para la salud en lugar de ofrecer una pérdida de peso sostenible.
