La participación del jefe del CENTCOM, Cooper, y la Secretaria del Ejército, Drieschol, en conversaciones relativas a Irán y Ucrania, refleja una estrategia diplomática con un fuerte enfoque militar, similar a la implementada durante la administración Trump.
Esta implicación de altos mandos militares en negociaciones tradicionalmente lideradas por la diplomacia sugiere un cambio en el enfoque de la política exterior estadounidense. La presencia de Cooper y Drieschol indica que consideraciones de seguridad y defensa están en primer plano en las discusiones con estas naciones.
La estrategia, que evoca el estilo de la administración anterior, podría tener implicaciones económicas significativas, especialmente en relación con la estabilidad regional y los mercados energéticos. Un enfoque militarizado de la diplomacia podría influir en las inversiones extranjeras, los acuerdos comerciales y la cooperación internacional en sectores clave.
Si bien los detalles específicos de las conversaciones no se han divulgado, la participación de figuras clave del Departamento de Defensa subraya la importancia que se otorga a los aspectos militares en la configuración de las relaciones con Irán y Ucrania.
