Escenas de violencia y caos marcaron el final del partido entre el Celtic y el Rangers el pasado 8 de marzo de 2026, en un encuentro correspondiente a los cuartos de final de la Copa de Escocia. La policía de Escocia ha confirmado la realización de arrestos tras los incidentes ocurridos en Ibrox, donde aficionados de ambos equipos invadieron el campo.
Según informes, la situación se tornó particularmente tensa cuando algunos de los 7,500 aficionados visitantes del Celtic entraron al terreno de juego para celebrar su victoria en la tanda de penales. Esto provocó que cientos de aficionados del Rangers, incluyendo miembros del grupo de ultras Union Bears, cargaran hacia la tribuna Broomloan Stand.
La policía ha denunciado haber enfrentado “hostilidad y violencia extremas” durante un período prolongado, con individuos armados con objetos destinados a causar daño. Se reportó el lanzamiento de una bengala hacia la tribuna Broomloan Stand, y posteriormente, enfrentamientos entre ambas aficiones.
Durante los altercados, un miembro del cuerpo técnico del Celtic fue involucrado en un incidente, y el jugador del Celtic, Tomas Cvancara, quien anotó el penal decisivo, fue entrevistado con manchas de sangre en su uniforme. Julián Araujo, defensa del Celtic, también fue empujado por un aficionado del Rangers.
La jefa superintendente de la Policía de Escocia, Kate Stephen, calificó las escenas como “vergonzosas” y anunció una investigación exhaustiva en colaboración con ambos clubes y la Asociación Escocesa de Fútbol. Se investiga también la entrada de aficionados a la tribuna Broomloan Road sin entrada.
Las autoridades han condenado enérgicamente el comportamiento de los aficionados y prometen tomar medidas contra los responsables de los actos de violencia.
