El noveno conde de Spencer, hermano de la princesa Diana, es oficialmente soltero. Según informa The Times, tras dos años de intensas negociaciones, el divorcio entre Charles Spencer y su tercera esposa, Karen Gardon, se ha hecho efectivo desde diciembre pasado. Su matrimonio, que duró 13 años, dio la bienvenida a lady Charlotte Diana en julio de 2012.
A pesar de la finalización del divorcio, aún existen “varios aspectos que siguen siendo objeto de vivas controversias” y numerosos detalles financieros por resolver, según el juez Peel encargado del caso. Karen acusó a Charles de infidelidad y de haberle comunicado su intención de divorciarse por mensaje de texto, acusaciones que él negó rotundamente. En este proceso, el conde de 61 años contó con la representación de Fiona Shackleton, la abogada del príncipe Carlos durante su divorcio con Diana, mientras que Karen fue representada por David Sherborne, el abogado de celebridades y del príncipe Harry. Un verdadero choque de titanes legales.
Karen conservará el título de condesa
Tal como señalan los medios británicos, Karen conservará el título de cortesía de condesa y podrá ser conocida como “Karen, la condesa Spencer”, al igual que Sarah Ferguson mantuvo el título de “Sarah, la duquesa de York” tras divorciarse del príncipe Andrew.
En caso de que Charles Spencer contraiga matrimonio por cuarta vez, se ha establecido que su futura esposa será anunciada como “Nombre, condesa Spencer”, sin el artículo definido utilizado para las divorciadas. La pregunta está en el aire, ya que el conde, conocido por sus múltiples matrimonios, ha encontrado el amor nuevamente con Cat Jarman, una arqueóloga noruega de 43 años a quien conoció a través de su editor común y durante excavaciones en la finca de Althorp en 2021. Su relación floreció al colaborar en un podcast.
“No sabes al infierno que te estás exponiendo”
Cuando Karen sospechó de la infidelidad de su esposo, le envió un correo electrónico a Cat, presentado ante el tribunal durante las audiencias de divorcio. El mensaje decía: “Buena suerte, Cat, no sabes al infierno que te estás exponiendo. Creo que descubrirás que la vida cotidiana con él es mucho más complicada que una escapada de cinco días en Norfolk o una noche en Londres de vez en cuando“.

Cat consideró estas declaraciones “falsas y difamatorias”. Por su parte, la arqueóloga también inició acciones legales contra Karen por “uso indebido de información privada“, acusándola de haber revelado públicamente su lucha contra la esclerosis múltiple. Sin embargo, ambas mujeres llegaron a un acuerdo amistoso sin necesidad de llegar a juicio.
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