La humorista francesa Elise Vigné ha presentado una denuncia por violación contra el comediante Djimo, más de una década después de los hechos. Según su testimonio, recogido por Mediapart, inicialmente tuvo relaciones consentidas con Lenny M’Bunga, quien abandonó la habitación. Posteriormente, en la oscuridad, Djimo habría entrado en la habitación y la habría agredido sexualmente.
Vigné relató haber protestado durante el incidente, gritando “+Lenny, detente Lenny!”, creyendo inicialmente que era M’Bunga quien continuaba con la agresión. Solo más tarde, al enterarse de un sketch de Lenny M’Bunga que aludía a un intercambio de roles en una situación similar, comprendió que el agresor había sido Djimo.
Djimo, conocido por su sketch “J’aurais kiffé d’être une tortue” y su paso por el Jamel Comedy Club en 2017, fue puesto en examen el 15 de enero, aunque sus abogados, Me Marc Bailly y Me Gabriel Dumenil, insisten en que la decisión no se basa en “ningún elemento nuevo”. Afirman que, tras una investigación iniciada en 2023, su cliente fue clasificado como “testigo asistido” y se mantendrá “combativo” para demostrar su inocencia.
Lenny M’Bunga, por su parte, también ha sido calificado como “testigo asistido” desde el inicio de la investigación, según su abogado, Me Romain Dieudonné, quien asegura que ni la justicia ni la denunciante le imputan ningún delito.
La denuncia de Vigné se produjo después de varios intentos fallidos en 2015, cuando, según su relato a la AFP, la policía de Montreuil consideró que su caso no era lo suficientemente grave. “MeToo pasó por ahí, y pensé que finalmente alguien me escucharía en un comisario”, explicó, añadiendo que su motivación final fue “liberarse y, posiblemente, dar fuerza a otras personas en la misma situación para que hablen”.
