Los mercados europeos muestran cautela este martes 2 de diciembre, mientras los mercados de bonos globales intentan estabilizarse. La jornada del lunes estuvo marcada por una ola de ventas desencadenada por las declaraciones del gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda.
Las palabras del responsable japonés anticiparon un posible aumento de los tipos de interés en diciembre, impulsando los rendimientos de los bonos japoneses y globales a máximos. Esta dinámica también respaldó los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, ya que los inversores intentan anticipar las próximas decisiones de la Reserva Federal estadounidense en su reunión de la próxima semana.
También puede leer: El oro supera la barrera psicológica de los 4.200 dólares mientras las tensiones en los mercados de bonos globales se intensifican peligrosamente.
La herramienta FedWatch del CME Group indica que los operadores del mercado estiman en un 87% la probabilidad de una reducción de 25 puntos básicos en la tasa de interés de referencia de la Fed para finales de mes. Estas expectativas acomodaticias se justifican por las estadísticas publicadas el lunes por el Institute for Supply Management.
El sector manufacturero estadounidense registró su novena contracción consecutiva en noviembre. El índice PMI del ISM retrocedió a 48,2 frente a 48,7 el mes anterior, un resultado inferior al consenso del mercado, que se situaba en 48,6. A pesar de esta debilidad en los datos económicos estadounidenses, el dólar estadounidense se beneficia del aumento de los rendimientos de los bonos estadounidenses.
La moneda estadounidense mantiene su impulso alcista frente a las principales divisas mundiales. El índice DXY, que mide la fortaleza del dólar frente a una cesta de seis divisas importantes, se fortalece en torno a 99,50 al momento de redactar esta nota.
El Dollar Index muestra su mejor desempeño frente al yen japonés, con un aumento del 0,22%. El par USD/JPY rebota hacia 156,00, recuperándose de su declive anterior. Los movimientos se mantienen contenidos en los otros pares principales.
El euro evoluciona en un rango estrecho por encima de 1,1600 frente al dólar. Los operadores se muestran cautelosos a la espera de la publicación por parte de Eurostat de los datos de inflación HICP de noviembre. Estas cifras europeas constituyen el principal evento macroeconómico del día y podrían generar volatilidad en el mercado de divisas.
La libra esterlina defiende el umbral de 1,3200 frente al dólar estadounidense, evolucionando suavemente en ausencia de publicaciones económicas relevantes en ambos lados del Atlántico. El par GBP/USD opera de forma apática en un contexto de baja liquidez.
Las estadísticas reveladas durante la sesión asiática por la Oficina Australiana de Estadísticas revelan una disminución de 500 millones de dólares en la balanza comercial del país en el tercer trimestre. Sin embargo, esta deterioración no ha ejercido presión a la baja sobre el dólar australiano.
El par AUD/USD incluso muestra un aumento del 0,15% hasta 0,6555. Esta resiliencia demuestra la relativa solidez de la moneda australiana en un entorno de mercado generalmente prudente.
Según nuestro experto: Los inversores se apresuran a comprar oro ante las turbulencias provocadas por los bancos centrales y la creciente incertidumbre sobre las tasas de interés.
El precio del oro se estabiliza en torno a los 4.200 dólares durante las operaciones europeas, después de haber experimentado cierta turbulencia al inicio de la sesión asiática. El metal precioso se enfrenta a presiones de venta alimentadas por el aumento de los rendimientos de los bonos estadounidenses y el repunte generalizado del dólar.
La combinación de estos dos factores técnicos pesa tradicionalmente sobre el atractivo del oro, que no genera rendimientos y cuyo precio está denominado en dólares. El par XAU/USD logra, sin embargo, mantener las ganancias sustanciales acumuladas en las últimas semanas, lo que demuestra una demanda subyacente continua para el activo refugio.
Los inversores siguen divididos entre el apetito por el riesgo suscitado por las perspectivas de flexibilización monetaria y las incertidumbres geopolíticas que siguen alimentando la demanda de valores refugio. Esta dualidad debería mantener la volatilidad en los mercados en las próximas semanas.
.
