El tipo de cambio del dólar ha registrado una marcada tendencia a la baja, alcanzando su nivel más bajo en un mes. La divisa estadounidense abrió la jornada en $887 y llegó a experimentar un desplome de más de $30, operando en torno a los $890.
Este retroceso ha sido impulsado por una combinación de factores económicos y geopolíticos. En el ámbito financiero, el alza sostenida en el precio del cobre y una debilidad generalizada del billete verde a nivel global han presionado la cotización a la baja. Asimismo, el giro en el escenario geopolítico, particularmente tras el anuncio de negociaciones entre Israel y Líbano, ha contribuido a reducir la volatilidad.
Debido a esta racha descendente, el dólar se encamina hacia niveles similares a los registrados al inicio del conflicto en Irán.
Sin embargo, hacia el inicio de la tarde, la moneda borró parte de su caída inicial y comenzó a operar de manera estable. Este ajuste ocurre en medio de la continuidad del alza del cobre y tras la publicación de los datos del IPC de marzo en Estados Unidos.
