Domesticación de zorros: del experimento soviético a la adaptación urbana
En 1959, en la Unión Soviética, los genetistas Dmitri Belyaev y Lyudmila Trut iniciaron un experimento científico con zorros rojos (Vulpes vulpes). El objetivo era seleccionar ejemplares basándose en su mansedumbre para comprobar si la domesticación podía modificar no solo la conducta del animal, sino también su estructura corporal.
La hipótesis de los investigadores sostenía que, a través de generaciones de cría controlada, se manifestaría el denominado “síndrome de domesticación”. Este conjunto de rasgos incluye la aparición de pelaje moteado, hocicos más cortos, orejas caídas y un carácter más amistoso hacia los seres humanos. Tras quince generaciones, el experimento dio resultados concretos con ejemplares como Pushinka, que demostraron ser capaces de convivir con personas.
Este estudio se prolongó durante más de seis décadas, sobreviviendo al colapso de la URSS, y permitió establecer una línea conocida como “zorro domesticado ruso” o Vulpes vulpes f. Amicus. Aunque Dmitri Belyaev falleció en los años 80 y Lyudmila Trut en 2024, los descendientes de aquellos zorros aún existen.
La posible autodomesticación en las ciudades
Recientemente, se ha planteado si un proceso similar está ocurriendo de forma natural en libertad. En diversas ciudades europeas, los zorros han aprendido a vivir junto a los humanos, desplazándose por parques y calles y alimentándose de desechos.
Para investigar esta adaptación, el biólogo Kevin Parsons estudió más de un centenar de cráneos de zorros urbanos y rurales provenientes de la colección de los Museos Nacionales de Escocia. Los resultados de su estudio, publicados en 2020, revelaron que los zorros que habitan en las ciudades poseen cabezas más anchas, cerebros más pequeños y hocicos más cortos que sus contrapartes rurales.
Estos hallazgos indican que los zorros urbanos presentan rasgos compatibles con el síndrome de domesticación, sugiriendo que podrían estar repitiendo el proceso de adaptación visto en el experimento soviético, pero de manera autónoma.
