Con frecuencia, se intenta minimizar el impacto del éxito dominicano en el béisbol, especialmente en las Grandes Ligas, señalando prácticas irregulares como la alteración de edad –que facilita la firma de jugadores pero no garantiza su permanencia– y, sobre todo, el dopaje.
En el ámbito deportivo, es imposible mantener ciclos de éxitos, tanto a nivel colectivo como individual, sin contar con un recurso humano excepcional. Las instalaciones y la preparación técnica son importantes, pero no pueden crear atletas; las habilidades innatas se descubren y se desarrollan, como se pule un diamante o el oro.
Es cierto que los dominicanos encabezan las sanciones por dopaje en las Grandes Ligas. De 93 jugadores sancionados desde 2005, cuando se implementó el programa, 49 son de la República Dominicana, lo que representa el 52%.
Sin embargo, en esas dos décadas, 696 jugadores dominicanos han participado en la MLB y se han sometido a controles. Los 49 casos positivos representan solo el 7% del total. Esto significa que el 93% de los jugadores dominicanos no ha dado positivo en las pruebas.
¿Cuántos jugadores como Albert Pujols, Adrián Beltré o Vladimir Guerrero, que jugaron con y sin pruebas antidopaje sin ser señalados, existen por cada Manny Ramírez, Robinson Canó o Miguel Tejada que sí fallaron en los controles?
Del equipo que recientemente dominó el Clásico Mundial, solo Fernando Tatis Jr. Ha sido sancionado por dopaje, representando el 3% del equipo. ¿Cómo puede esta cifra empañar el rendimiento del 97% restante?
Los clubes deportivos son conscientes de esto y continúan apostando por el talento dominicano, tanto en jóvenes promesas como en jugadores establecidos, quienes reciben la mayor inversión después de los estadounidenses.
Un obstáculo difícil de superar
El último caso conocido de alteración de edad fue el de Roberto Hernández (anteriormente conocido como Fausto Carmona) en 2012. Desde que la MLB intensificó las investigaciones y la Junta Central Electoral digitalizó sus registros en 2009, ha sido más difícil evadir los controles, debido a la preferencia de los clubes por no invertir en jugadores de mayor edad.
Estados Unidos busca desde hace décadas nuevos tenistas que reemplacen a Andre Agassi o Pete Sampras, mientras que Francia organiza el principal evento anual de ciclismo desde 1903, pero su último campeón data de 1985.
- Inglaterra, cuna del fútbol y con la liga más poderosa, no gana la Copa del Mundo desde 1966.
En 2010, 126 dominicanos jugaron en la MLB, mientras que en 2025 fueron 154. Solo Carlos Santana estuvo presente en ambos años, lo que demuestra la continuidad y la calidad del talento dominicano.
