Desde Washington, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó declaraciones este lunes, en un contexto donde la Casa Blanca ha tenido que desmentir diversas especulaciones sobre su estado de salud.
La administración estadounidense negó categóricamente los rumores que circularon durante el pasado fin de semana, los cuales sugerían que el mandatario había sido ingresado en el Centro Médico Militar Nacional Walter Reed.
Estas dudas surgieron el sábado, luego de que la Casa Blanca estableciera una restricción de prensa alrededor de las 11:00 a.m. (hora del Este), indicando que Trump no realizaría declaraciones ni aparecería ante los medios durante el resto del día. La situación se vio alimentada por la decisión del presidente de permanecer en Washington D.C. Durante el fin de semana de Pascua, en lugar de trasladarse a Mar-a-Lago.
Ante estas versiones, el director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, aseguró a través de la red social X que el presidente ha trabajado sin descanso en la Oficina Oval y en la Casa Blanca durante el periodo vacacional.
Por su parte, la cuenta de respuesta rápida de la Casa Blanca calificó los rumores como “teorías conspirativas insensatas” y criticó duramente al comentarador Ed Krassenstein, quien había publicado inicialmente sobre el tema.
Como antecedente, se informó que la última visita de Trump al hospital Walter Reed ocurrió en octubre, cuando se sometió a “imágenes avanzadas” que, según su médico Sean Barbabella, fueron normales y no revelaron anomalías. En esa misma fecha, el mandatario realizó una prueba cognitiva que, según sus propias palabras, superó con éxito.
