Dow anunció este jueves planes para recortar aproximadamente 4.500 empleos, una medida que responde a su creciente enfoque en la inteligencia artificial y la automatización, según informó la compañía en un comunicado.
La empresa prevé incurrir en costos por despidos de entre 600 y 800 millones de dólares, además de otros gastos únicos que oscilarán entre los 500 y los 700 millones de dólares.
Dow se suma a la lista de corporaciones que han anunciado importantes reducciones de personal. Amazon, por ejemplo, comunicó este miércoles el recorte de 16.000 puestos de trabajo como parte de un esfuerzo por simplificar su estructura burocrática. United Parcel Service (UPS) anunció el martes su intención de eliminar hasta 30.000 empleos operativos este año.
Al igual que Dow, Pinterest también ha optado por reducir su plantilla, recortando un 15% de sus empleados, en parte debido a una mayor dependencia de la inteligencia artificial.
La incertidumbre laboral está creciendo entre los estadounidenses, con una mayor ansiedad sobre las posibilidades de encontrar o mejorar su empleo. Los economistas señalan que muchas empresas se encuentran en una situación de “no contratación, no despido”, y que la contratación en general se ha estancado. El país añadió apenas 50.000 empleos el mes pasado, una cifra inferior a los 56.000 revisados de noviembre.
Las acciones de Dow Inc., que cuenta con alrededor de 34.600 empleados a nivel mundial, cayeron un 2% antes de la apertura del mercado. La sede central de Dow se encuentra en Midland, Michigan.
En enero de 2025, los ejecutivos de Dow indicaron que la compañía buscaba un ahorro de costos de mil millones de dólares y anticipaban la eliminación de aproximadamente 1.500 empleos en todo el mundo. En julio, anunciaron el cierre de tres plantas europeas, lo que implicará la pérdida de 800 puestos de trabajo.
El aumento de los costos operativos ha acompañado a los despidos en algunos sectores. Los líderes empresariales citan el incremento de los costos, incluidos los derivados de los aranceles impuestos durante la administración del Presidente Trump, así como cambios en los patrones de gasto.
Las expectativas de los consumidores estadounidenses sobre la economía han caído a su nivel más bajo desde 2014, en un contexto en el que algunas empresas reducen su fuerza laboral para redirigir fondos hacia la inteligencia artificial, a menudo integrada en reestructuraciones corporativas más amplias.
