La adaptación teatral de “Drácula” protagonizada por Cynthia Erivo en Londres está generando reacciones encontradas entre la crítica. Mientras algunos alaban la actuación de Erivo, otros cuestionan la puesta en escena y el uso excesivo de tecnología.
Arifa Akbar, de The Guardian, otorgó dos estrellas a la obra, describiéndola como “serena”, sin “ningún peligro”. Según su reseña, la historia es narrada por Erivo con solo fragmentos de diálogo, lo que le da la sensación de un audiolibro acompañado de ilustraciones en pantalla.
En contraste, Patrick Marmion de The Daily Mail calificó la adaptación como “wickedly good” (malvadamente buena), aunque le concedió tres estrellas. Destacó la “asombrosa” actuación de Erivo a lo largo de las dos horas y cinco minutos de la obra, un tiempo considerable sin intermedio.
Sarah Crompton de WhatsOnStage, sin embargo, fue más crítica, calificando “Drácula” como una experiencia “que agota el alma”. En su opinión, la producción es “pulida, sin alma y centrada en las apariencias”, careciendo de “peligro o drama real”.
Adam Bloodworth de City AM expresó su frustración con el uso de la tecnología, considerándolo “profundamente insatisfactorio y, en algunos momentos, muy frustrante”. Bloodworth afirmó que la producción aleja al espectador de la experiencia en vivo, sintiéndose más como ver una película que una obra de teatro.
Olivia Garrett de Radio Times coincidió en que la obra está “lastrada por una sobreproducción”, otorgándole tres estrellas. Comparó la producción con el propio Drácula, “varado en el medio, ni muerto ni vivo, sino en algún punto intermedio”.
A pesar de las críticas mixtas, Dominic Cavendish del Telegraph se mostró más entusiasta, describiendo “Drácula” como “una increíble hazaña de resistencia” que “eleva las apuestas para el teatro británico”. En su reseña de cuatro estrellas, elogió a Erivo, afirmando que “demuestra a todos los incrédulos que están equivocados” y que su actuación es “un tour de force”.
Información adicional de Steven McIntosh.
