NASA inicia la fase de integración y pruebas del rotorcraft Dragonfly para explorar Titán
La NASA ha comenzado la fase de integración y pruebas del rotorcraft Dragonfly, una misión sin precedentes que tiene como objetivo explorar la habitabilidad de Titán, la luna más grande de Saturno. Dragonfly no se centra en la detección de vida, sino en la investigación de la química que precedió a la biología en la Tierra.
Este innovador proyecto, liderado por Zibi Turtle, científico planetario del Laboratorio de Física Aplicada de Johns Hopkins, marca la primera vez que se planea una misión científica aérea a otro mundo. Dragonfly romperá las barreras de la exploración planetaria, ya que, a diferencia de las misiones tradicionales, no se limitará a la zona de aterrizaje. Sus rotores le permitirán recorrer hasta 70 millas (aproximadamente 115 km) a lo largo de su misión planificada de 3.3 años, explorando diversas áreas geológicas, incluyendo dunas y el cráter Selk.
Se espera que Dragonfly realice un vuelo cada 1-2 días de Titán, conocidos como Tsoles, que duran aproximadamente 16 días terrestres. Durante sus vuelos, que abarcarán varias millas a través de la atmósfera rica en nitrógeno y nebulosa de Titán, Dragonfly se detendrá en diversos sitios geológicos para recolectar muestras de la superficie. Estas muestras serán analizadas dentro del rotorcraft utilizando un conjunto de instrumentos científicos.
La exploración de estos diversos lugares ayudará a caracterizar la habitabilidad del entorno de Titán, investigar hasta qué punto ha progresado la química prebiótica, identificar compuestos de interés astrobiológico e incluso buscar indicadores químicos de vida basada en agua o hidrocarburos. La misión Dragonfly está programada para ser lanzada en julio de 2028, con una llegada prevista a Titán a finales de 2034.
Dragonfly es un vehículo nuclear, diseñado para operar en las condiciones únicas de Titán.
