Se está impulsando una transición en la estructura de consumo, pasando de un modelo centrado en productos desechables a uno de economía circular basado en artículos reutilizables.
Esta evolución va más allá de las simples políticas de descuento, integrando diversos métodos como la acumulación de puntos y la entrega de productos obtenidos mediante el upcycling (supra-reciclaje).
Impulso institucional y regional
En Corea del Sur, se están implementando medidas de apoyo político para acompañar el crecimiento de la industria del upcycling. La Corporación Ambiental de Corea selecciona y premia anualmente a empresas con resultados sobresalientes en este campo a través del “Premio a la Empresa Líder en Economía Circular”, con el objetivo de dinamizar el sector. Por su parte, la ciudad de Seúl estableció en 2017 el primer espacio especializado en upcycling en el distrito de Seongdong.

Innovación en Jeju: De residuos agrícolas a productos
Un ejemplo concreto de este modelo es el “Proyecto de Recirculación de Plásticos: Negocio de Upcycling de Contenedores de Mandarina”, desarrollado en Jeju para resolver el problema de los residuos agrícolas. El proyecto transforma los contenedores de plástico utilizados para la cosecha de mandarinas en nuevos productos.
Anteriormente, la falta de instalaciones de tratamiento provocaba que miles de estos contenedores fueran enterrados ilegalmente junto con mandarinas desechadas, causando contaminación ambiental. Aunque existen algunos programas de intercambio liderados por cooperativas agrícolas, la tasa de recuperación seguía siendo baja.
El nuevo proceso, logrado mediante la inversión de la Cooperativa Hahyo Salon, el apoyo técnico del Instituto Coreano de Tecnología de Producción (Sede de Jeju) y el diseño de la empresa social The Green Box, consiste en recolectar los contenedores폐폐, triturarlos y convertirlos en pellets para crear nuevos artículos.
El resultado es el “Contenedor de Mandarinas Dolharubang”, una versión a escala reducida del contenedor original que incorpora el personaje de Dolharubang. Estos objetos han sido diseñados para funcionar como recuerdos, material promocional o envases de productos, y una parte de los beneficios obtenidos se reinvierte en la comunidad local.
