Las economías africanas comenzaron a acceder a los mercados de financiación internacionales a principios de la década de 2000, después de que se aliviaran sus cargas de deuda gracias a la Iniciativa de Alivio de la Deuda para los Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC).
La Iniciativa HIPC, iniciada en 1996, fue una colaboración entre el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros acreedores multilaterales, bilaterales y comerciales. Su objetivo principal era evitar que los países más pobres del mundo se vieran abrumados por deudas insostenibles.
El programa redujo la deuda de los países que cumplían con criterios estrictos. Entre los países que se han beneficiado de este alivio de deuda se encuentran Afganistán, Benín, Bolivia, Burkina Faso, Burundi, Camerún, República Centroafricana, Chad, Comoras, República del Congo, República Democrática del Congo, Costa de Marfil, Etiopía, Gambia, Ghana, Guinea, Guinea-Bissau, Guyana, Haití, Honduras, Liberia, Madagascar, Malaui, Malí, Mauritania, Mozambique, Nicaragua, Níger, Ruanda, Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Sierra Leona, Tanzania, Togo, Uganda y Zambia.
En diciembre de 2023, Somalia alcanzó el punto de finalización de la Iniciativa HIPC, logrando ahorros en el servicio de la deuda de 4…
