A partir de 2026, la noción tradicional de edad de jubilación desaparecerá oficialmente. Será reemplazada por una edad de jubilación orientativa móvil, un término burocrático que refleja una realidad simple: la esperanza de vida aumenta, por lo que será necesario prolongar la vida laboral.
Para aquellos que se jubilen en los próximos años, la edad orientativa se sitúa en 67 años. Sin embargo, las proyecciones indican que para las generaciones nacidas en las décadas de 1970, 1980 y 1990 –que actualmente dominan el mercado laboral–, la edad de jubilación podría situarse en 69 o 70 años.
Esta evolución responde a la necesidad de adaptar los sistemas de pensiones a una población cada vez más longeva. Más información aquí.
