Estados Unidos e Irán acuerdan alto el fuego y la reapertura del Estrecho de Ormuz
El gobierno de Estados Unidos y el gobierno de Irán han alcanzado un acuerdo de alto el fuego y un pacto temporal destinado a restablecer la navegación en el Estrecho de Ormuz. Como parte de este entendimiento, el presidente Donald Trump accedió a suspender los ataques contra territorio iraní durante un periodo de dos semanas, condicionando esta medida a la reapertura de la ruta marítima.
En relación con este avance, el presidente Trump informó que Irán aceptó liberar 20 buques cargueros de petróleo a través del Estrecho de Ormuz a partir del lunes, calificando esta acción como un “tributo”. Esta decisión llega tras la postergación de un ultimátum impuesto por Washington, en el cual se advertía con ataques a las plantas eléctricas de Irán si el estrecho no era reabierto.
Propuesta de paz y negociaciones
Mientras se desarrollan conversaciones para reducir la brecha entre ambas naciones, Teherán ha presentado un plan de paz compuesto por una propuesta de 10 puntos. En dicho documento, el gobierno iraní exige el fin definitivo de las sanciones económicas y el cese de los ataques militares.

Aunque los medios estatales de Irán negaron inicialmente la existencia de diálogos, alegando que el presidente Trump había retrocedido por temor a la respuesta iraní, un alto funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán confirmó posteriormente que han recibido puntos de discusión enviados por Estados Unidos a través de mediadores, los cuales se encuentran bajo revisión. Por su parte, Trump ha descrito las conversaciones de paz como “buenas y productivas”.
Contexto del conflicto y costo humano
El acuerdo surge tras una escalada de violencia marcada por amenazas mutuas. Irán respondió a las presiones estadounidenses con ataques contra Israel y diversos estados del Golfo, además de amenazar con colocar minas marinas en todo el Golfo Pérsico. Evaluaciones de inteligencia estadounidense indican que ya existen al menos una docena de minas iraníes en el Estrecho de Ormuz.
El impacto militar de la ofensiva ha sido significativo. El Comando Central de Estados Unidos reportó que, desde el inicio de la guerra, ha ejecutado más de 9,000 vuelos de combate y ha impactado más de 9,000 objetivos iraníes, entre los que se incluyen más de 140 embarcaciones navales.
En el ámbito humanitario, un grupo de derechos humanos ha denunciado que los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel durante 24 días han resultado en la muerte de más de 3,200 personas en Irán, cifra que incluye al menos a 214 niños.
