Estados Unidos, Irán e Israel han alcanzado un acuerdo de alto el fuego por un periodo de dos semanas, poniendo fin temporalmente a un conflicto que se ha prolongado durante un mes y medio y que ha provocado una interrupción histórica en el suministro global de petróleo.
Reapertura del Estrecho de Ormuz y coordinación militar
El acuerdo, anunciado por el presidente Donald Trump, tiene como condición fundamental la reapertura del Estrecho de Ormuz, una vía marítima crítica por la cual fluye una quinta parte del petróleo mundial. En relación con este punto, Irán ha señalado que su ejército coordinará el tránsito a través de dicho estrecho.
Mientras que el presidente Trump calificó el pacto como una “victoria total y completa”, el vicepresidente JD Vance describió la situación como una “tregua frágil”. Ambas naciones, Estados Unidos e Irán, han reivindicado el acuerdo como una victoria para sus respectivos países.
Mediación y términos de la negociación
El cese al fuego, que entró en vigor este miércoles, fue mediado por el primer ministro y el jefe militar de Pakistán. Irán presentó una propuesta de 10 puntos que el gobierno estadounidense considera una “base viable” para negociar los términos finales que permitan terminar definitivamente la guerra.
Este acuerdo se alcanzó menos de dos horas antes de que venciera el plazo establecido por el presidente Trump, quien previamente había amenazado con “borrar a toda una civilización”.
Incertidumbres y tensiones persistentes
A pesar del acuerdo, persiste confusión sobre la aplicación de los términos respecto al uranio enriquecido, los combates en Líbano y el Estrecho de Ormuz. En este último punto, se ha informado que Rusia y China vetaron una resolución de las Naciones Unidas que buscaba la reapertura de la vía marítima.
