Washington – La administración de Donald Trump justificó este sábado el ataque conjunto con Israel contra Irán, describiéndolo como una operación preventiva necesaria para evitar un ataque iraní inminente.
“El presidente no tenía otra opción”, aseguró un alto funcionario del gobierno en una conferencia telefónica con periodistas, refiriéndose al operativo ‘Furia Épica’ lanzado contra territorio persa.
Según Washington, Teherán estaba intentando reconstruir su programa nuclear después de que Estados Unidos bombardeara en junio pasado las instalaciones nucleares de Fordó, Natanz e Isfahán, en una operación denominada ‘Martillo de Medianoche’.
La administración estadounidense también afirmó tener informes de inteligencia que sugerían que Irán planeaba lanzar un ataque con misiles contra tropas estadounidenses y sus aliados en la región. “Si hubiéramos permanecido inactivos y esperado a ser atacados, las bajas y los daños habrían sido significativamente mayores”, señalaron fuentes oficiales.
El ataque se produjo a pesar de que Washington y Teherán se encontraban en negociaciones para limitar el programa nuclear iraní, y la República Islámica había expresado satisfacción con los resultados de las últimas rondas de conversaciones.
1 / 13 | Reacción mundial a los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. Iraníes asistieron a una manifestación en apoyo a los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, en Berlín, Alemania. – Markus Schreiber
El gobierno de Trump también reprocha a Irán su negativa a abordar su programa de misiles balísticos y su apoyo a grupos regionales como Hezbolá o Hamás durante las negociaciones.
Washington asegura haber ofrecido a Teherán un suministro permanente y gratuito de combustible nuclear a cambio de renunciar al enriquecimiento de uranio, una propuesta que, según las autoridades iraníes, fue rechazada.
Estados Unidos e Israel lanzaron este sábado un ataque a gran escala contra Irán, que respondió con el lanzamiento de misiles hacia territorio israelí y contra bases militares estadounidenses en la región.
Trump anunció la operación desde su residencia privada de Mar-a-Lago, en Florida, y declaró que su objetivo final es derrocar al régimen iraní.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que existen múltiples indicios de que el líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jameneí, habría muerto en uno de los bombardeos, información que el mandatario estadounidense consideró “correcta”.
