Un nuevo estudio publicado este lunes revela que muchos pacientes que contrajeron viruela del mono durante el brote de 2022 han experimentado efectos físicos que persisten por más de un año.
Investigadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el Departamento de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Columbia y el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas, llevaron a cabo un estudio que incluyó a más de 300 adultos diagnosticados con viruela del mono entre mayo de 2022 y enero de 2023, o que estuvieron en riesgo de contraer la infección pero no la desarrollaron.
Los hallazgos indican que más de la mitad de los infectados, un 58%, continuaban experimentando efectos físicos persistentes entre 11 y 18 meses después del diagnóstico, según el estudio publicado en la revista Annals of Internal Medicine.
El equipo de investigación señala que los resultados del estudio resaltan los efectos psicológicos, sociales y conductuales a largo plazo de la viruela del mono, especialmente entre las personas afectadas durante el brote.
¿Qué ocurrió durante el brote de viruela del mono en 2022?
El brote en Estados Unidos, que formó parte de un brote global más amplio, registró su primer caso confirmado en Boston en mayo de 2022. El número de infecciones aumentó rápidamente, duplicándose en algunas semanas.
En agosto de 2022, los CDC declararon la viruela del mono como una emergencia de salud pública, y la Organización Mundial de la Salud la designó como una emergencia sanitaria mundial. Ese mismo mes, se registró la primera muerte en Estados Unidos relacionada con la enfermedad.
Durante el brote, la mayoría de los casos se concentraron entre personas que se identificaron como homosexuales, bisexuales o hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, aunque los médicos advirtieron que cualquier persona podía contraer el virus.
A finales de otoño, el número promedio de casos diarios comenzó a disminuir notablemente, y la administración del entonces presidente estadounidense, Joe Biden, permitió que la emergencia sanitaria terminara en enero de 2023. El brote resultó en más de 30,000 casos en Estados Unidos.
Expertos en salud pública informaron a la cadena ABC News en ese momento que la disminución de las infecciones fue el resultado de una combinación de cambios en el comportamiento individual y la implementación de una amplia campaña de vacunación.
¿Cómo puede afectar la viruela del mono a largo plazo?
Para llevar a cabo el estudio, los investigadores reclutaron a 355 participantes de las ciudades de Nueva York y Houston, incluidos 154 pacientes diagnosticados con viruela del mono y 201 personas que estuvieron en riesgo pero no contrajeron la enfermedad.
Los resultados mostraron que el 58% de los pacientes con viruela del mono experimentaron al menos un efecto físico persistente después de un año o más de la infección. El problema más común fue la cicatrización permanente o el cambio de color de la piel en una o más áreas del cuerpo.
Otros efectos incluyeron dificultad para defecar o incontinencia fecal, urgencia o incontinencia urinaria, disminución del rango de movimiento, debilidad neurológica y fatiga crónica.
El equipo de investigación también encontró que la persistencia de los efectos físicos de la viruela del mono está relacionada con factores socioeconómicos, así como con el estigma social que experimentaron algunos pacientes durante el brote.
