Las ejecuciones hipotecarias en España han experimentado un aumento tras un período de relativa calma. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), las ejecuciones sobre vivienda habitual crecieron un 34,5% en el cuarto trimestre de 2025.
En el conjunto del cuarto trimestre se contabilizaron un total de 6.925 ejecuciones hipotecarias, lo que representa un incremento del 32,7% en comparación con el mismo período del año anterior. De estas, aproximadamente dos tercios, un 67,3%, correspondieron a viviendas.
El aumento más significativo se observó en las ejecuciones que afectan a personas físicas, es decir, a familias con hipoteca. En este segmento, las ejecuciones aumentaron un 33,1% interanual, mientras que el incremento específico en la vivienda habitual alcanzó el 34,5%.
Es importante señalar que las estadísticas del INE reflejan los procedimientos judiciales iniciados por las entidades financieras para reclamar la deuda utilizando la vivienda como garantía, y no los impagos de hipoteca en sí. Por lo tanto, los datos indican una fase avanzada de dificultades financieras.
Este repunte se produce en un contexto de encarecimiento del mercado inmobiliario, con incrementos importantes en los precios de la vivienda debido a la escasez de oferta y la alta demanda. Esta situación ha incrementado el esfuerzo financiero necesario para acceder a una vivienda, especialmente para los compradores más recientes.
A este escenario se suma el impacto acumulado de la subida de los tipos de interés iniciada en 2022. Si bien el endurecimiento monetario se ha moderado, el aumento previo de las hipotecas, en particular las variables, ha incrementado las cuotas mensuales de muchos hogares.
A pesar de este repunte en 2025, los niveles actuales de ejecuciones hipotecarias se mantienen considerablemente por debajo de los registrados durante la crisis financiera, cuando superaban ampliamente las 100.000 anuales.
Además, muchos de los procedimientos iniciados se corresponden con hipotecas firmadas hace más de una década, lo que implica que los procesos judiciales se prolongan durante varios años. De hecho, las estadísticas del INE indican que un número significativo de las ejecuciones actuales están vinculadas a préstamos concedidos durante el período de la burbuja inmobiliaria, especialmente entre 2005 y 2008.
En el conjunto del año 2025, las ejecuciones hipotecarias iniciadas sobre viviendas de personas físicas crecieron un 21,7% en comparación con el año anterior, rompiendo la tendencia de estabilidad observada en los ejercicios precedentes.
