Una única sesión de ejercicio físico puede estimular la actividad neuronal en las áreas del cerebro responsables del aprendizaje y la memoria, según un reciente estudio de la Universidad de Iowa (Estados Unidos). La investigación, titulada ‘El ejercicio mejora las interacciones onduladas hipocampo-corticales en el cerebro humano’, ha sido publicada en la revista Brain Communications, parte de Oxford Academic.
Para llevar a cabo este estudio, los investigadores analizaron la actividad cerebral de 14 pacientes con epilepsia, antes y después de realizar una sesión de ejercicio físico. Los resultados revelaron que una sola sesión de ejercicio provocó un aumento de ondas cerebrales de alta frecuencia, denominadas ondulaciones, que se originaban en el hipocampo y se dirigían a las áreas del cerebro relacionadas con el aprendizaje y la memoria.
Si bien los neurocientíficos ya habían observado estas ondas cerebrales en estudios con animales, este es el primer estudio que confirma esta relación en humanos, gracias al uso de la electroencefalografía intracraneal (iEEG), que permite medir la actividad neuronal directamente a través de electrodos implantados.
Los participantes, con edades comprendidas entre los 17 y los 50 años, realizaron 20 minutos de ejercicio en bicicleta estática a un ritmo constante. Las grabaciones cerebrales mostraron un incremento en la tasa de ondas que conectaban el hipocampo con las regiones corticales involucradas en el aprendizaje y la memoria.
“Sabemos desde hace años que el ejercicio físico es beneficioso para las funciones cognitivas, como la memoria, y este beneficio se asocia con cambios en la salud cerebral”, explica Michelle Voss, profesora del Departamento de Ciencias Psicológicas y Cerebrales de Iowa y autora principal del estudio. “Al registrar directamente la actividad cerebral, nuestro estudio demuestra, por primera vez en humanos, que incluso una sola sesión de ejercicio puede alterar rápidamente los ritmos neuronales y las redes cerebrales implicadas en la memoria y la función cognitiva.”
Voss añade que los patrones observados después del ejercicio son similares a los encontrados en adultos sanos mediante técnicas de imagen cerebral no invasivas, como la resonancia magnética funcional, lo que sugiere que los efectos del ejercicio en el cerebro son generalizables.
Los investigadores planean buscar financiación para continuar investigando la relación entre el ejercicio y la memoria, realizando pruebas de memoria a los participantes después de una sesión de ejercicio mientras se registra su actividad cerebral.
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