Lego: el «oro» de los criminales en el mercado negro
Lo que para muchos es un simple juguete infantil, para el crimen organizado se ha convertido en uno de los activos más codiciados. En Australia, los sets de Lego han pasado a ser piezas clave en el mercado negro, siendo comparados por los delincuentes con el oro debido a su alto valor, gran demanda, portabilidad y, sobre todo, porque son prácticamente imposibles de rastrear.

Esta situación ha llevado a que tanto ladrones oportunistas como organizaciones criminales profesionales utilicen los bloques de plástico no solo para obtener ganancias rápidas, sino también como un método para lavar dinero sucio y ocultar activos.
La respuesta del sector minorista ha sido drástica. En tiendas como Kmart, en el distrito central de negocios de Melbourne, se han implementado medidas de seguridad extremas. Actualmente, incluso un set básico de Star Wars con un precio de 12 dólares debe ser trasladado a la caja por un empleado, entregándose al comprador únicamente cuando la transacción ha sido finalizada.
Para los productos de mayor valor, la estrategia es aún más rigurosa: algunos sets han sido retirados completamente de las estanterías y sustituidos por tarjetas plásticas. Los clientes deben llevar estas tarjetas al mostrador de atención al cliente y pagar el producto por adelantado antes de recibirlo. Otras piezas permanecen aseguradas con cables antirrobo conectados a alarmas.
A pesar de estos esfuerzos, los robos rápidos, conocidos como «grab and dash», siguen siendo frecuentes. Según un empleado de Kmart, la mercancía «simplemente desaparece» si no se protege estrictamente. Por su parte, algunas tiendas de juguetes especializadas han tenido que reforzar sus puertas y ventanas, instalando persianas metálicas para proteger sus locales frente a los «ram raids», ataques en los que se utilizan vehículos para embestir el establecimiento.
Mientras el problema crece, el silencio impera en las altas esferas. Tanto el Grupo Lego como sus distribuidores y minoristas en Australia se han negado a emitir declaraciones sobre la problemática del mercado negro que rodea a sus productos.
