La Corriente Circumpolar Antártica es reconocida como la corriente oceánica más poderosa de la Tierra, moviendo una cantidad de agua que supera en más de 100 veces el volumen de todos los ríos del mundo combinados. A diferencia de otras corrientes, esta fluye sin interrupciones alrededor del continente antártico, desempeñando un papel fundamental en la configuración del clima global.
Un descubrimiento sobre sus orígenes
Un nuevo estudio publicado en Discover Magazine y en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences ha reconstruido cómo se desarrolló este fenómeno. Según la investigación, la corriente no surgió simplemente debido a la apertura de pasajes oceánicos, sino que fue el resultado de un proceso más complejo.
Hanna Knahl, autora principal del estudio, señaló que analizar el pasado mediante datos y simulaciones es esencial para predecir el clima futuro, especialmente en estados climáticos más cálidos y con mayor concentración de CO2 que los actuales.
De un mundo “invernadero” a uno “glaciar”
Hace aproximadamente 34 millones de años, durante la transición al periodo Oligoceno, la Tierra experimentó un cambio climático drástico. El planeta pasó de un estado de “invernadero” (warm greenhouse), caracterizado por la ausencia de hielo permanente, a un clima de “casa de hielo” (icehouse), donde comenzaron a formarse grandes capas de hielo en los polos.

En este contexto, el movimiento de los continentes jugó un papel clave: Australia y América del Sur se alejaron de la Antártida, abriendo rutas oceánicas que eventualmente permitieron que el agua fluyera alrededor del continente. Sin embargo, los investigadores descubrieron que la apertura de estas puertas oceánicas no fue suficiente para activar la corriente de inmediato.
Los factores determinantes
La evidencia indica que la Corriente Circumpolar Antártica no estaba plenamente desarrollada justo después de que se abrieran los pasajes. Para que la corriente finalmente tomara forma y comenzara a influir en el sistema climático, fue necesaria la combinación de tres factores críticos:
- El desplazamiento de los continentes: La separación de las masas terrestres.
- El fortalecimiento de los vientos: Un motor esencial para el movimiento del agua.
- La evolución de las capas de hielo: El desarrollo de los glaciares polares.
Este hallazgo redefine la comprensión sobre cómo se activó la corriente más potente del mundo y cómo este proceso transformó la Tierra en el mundo cubierto de hielo que conocemos en sus regiones polares.
