La casi muerte de ocho jóvenes fue lo que finalmente obligó a Keir Starmer a hacer lo correcto.
El gobierno laborista del Reino Unido ha acordado ahora detener el envío de fondos a la subsidiaria israelí de armamento Elbit Systems UK, según informa The Guardian. La decisión del gobierno británico se tomó únicamente tras la vergüenza pública, incluyendo la presión ejercida por numerosos miembros de nuestro movimiento de resistencia.
Tal coraje y determinación en estos tiempos oscuros son profundamente conmovedores.
Esta mañana, mientras escribo este seguimiento, no puedo evitar recordar las palabras de Dietrich Bonhoeffer:
“No debemos simplemente vendar las heridas de las víctimas bajo las ruedas de la injusticia, sino clavar un radio en la rueda misma.”
Eso es precisamente lo que ha ocurrido aquí.
Quiero agradecer la increíble respuesta del equipo de lectores y voluntarios de Substack, quienes ejercieron presión sobre las autoridades británicas.
Estas victorias son importantes.
Seguimos luchando contra la oscuridad.

