A menos de dos meses de las elecciones presidenciales colombianas, la expectativa en los sectores económicos crece ante la definición de quién sucederá a Gustavo Petro en la Casa de Nariño a partir de agosto de 2026.
La firma británica Oxford Economics ha proyectado un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de hasta 3,5% para 2026, superando el consenso del mercado que se sitúa en 2,8%.
Oxford Economics también anticipa que el reciente aumento del 23% en el salario mínimo, decretado por el presidente Petro, será el principal impulsor de la reactivación del consumo privado, estimando un alza del 4,8% para el año 2026.
Sin embargo, la firma advierte sobre un posible incremento de la inflación y las tasas de interés, derivado de una política monetaria más restrictiva y mayores desafíos para la sostenibilidad fiscal. Se estima que la inflación, que cerró 2025 en 5,1%, podría escalar hasta 6,3% al finalizar 2026, superando el rango meta del Banco de la República, que se encuentra entre el 2% y el 4%.
Asimismo, Oxford Economics prevé un aumento en la tasa de intervención de hasta 125 puntos básicos, elevándola a 10,5% en 2026, mientras que las expectativas del mercado la sitúan incluso en el 12%.
La firma internacional enfatiza que el devenir económico del país dependerá en gran medida del resultado de las elecciones presidenciales del 31 de mayo.
Uno de los factores que, según Oxford Economics, ha impactado negativamente en la economía colombiana durante la actual administración es la prohibición de nuevos proyectos de exploración de petróleo y gas, que actualmente representan el 35% de las exportaciones de bienes del país, actuando como un freno estructural para las cuentas fiscales y la inversión.
Oxford Economics considera que esta situación podría revertirse con la elección de un gobierno con políticas más ortodoxas y una consolidación fiscal decidida, lo que, a su juicio, fortalecería el peso colombiano y reduciría los rendimientos de los bonos a niveles cercanos al 9,5% a partir de 2027.

En caso de que los comicios favorezcan a candidatos con una orientación política similar a la del gobierno de Petro, como Iván Cepeda, senador y candidato del Pacto Histórico, la restricción a los hidrocarburos se mantendría, con un impacto negativo en las reservas y los flujos fiscales. En este escenario, el peso colombiano se debilitaría y los rendimientos de los bonos gubernamentales a diez años rondarían el 12,5%.
Oxford Economics estima una probabilidad de 50-50 entre un retorno a políticas económicas convencionales y la continuidad del modelo actual, debido a la volatilidad de las encuestas.

Por otro lado, Oxford Economics proyecta un déficit fiscal de 7,1% del PIB en 2026, por encima del objetivo oficial de 6,2%, debido al rechazo de reformas tributarias en el Congreso y a posibles fallos judiciales que podrían afectar las medidas de emergencia fiscal.
El informe, citado por Valora Analitik, recuerda que Colombia no ha logrado consolidar su posición fiscal tras la pandemia, lo que agrava su vulnerabilidad ante shocks externos.
Para mantener la deuda estable, la firma internacional considera imprescindible que el próximo gobierno logre un superávit primario. Las proyecciones sitúan el saldo primario en un superávit del 1,3% en 2028, revirtiendo el déficit de -2,3% en 2026 si se implementan medidas correctivas.

En estas condiciones, la deuda pública se estabilizaría en 64% del PIB entre 2027 y 2029, una cifra más optimista que la estimada por el Gobierno en el Marco Fiscal de Mediano Plazo (66% en 2027).
También, existe preocupación por el riesgo de crédito soberano, evaluado en 5,1/10 (en una escala donde una puntuación mayor indica más riesgo), similar al promedio de los mercados emergentes (5,3/10). El riesgo general de Colombia es ligeramente inferior al de sus pares, con 4,7/10, lo que le otorga la posición 60 entre 164 naciones, según el análisis de la firma internacional.
